Himes, Chester B. - Sepulturero Jones y Ataúd Johnson 10 - Plan B

 Búsquedas
 Índice Cómics

Himes, Chester B. - Sepulturero Jones y Ataúd Johnson 10 - Plan B

Notapor JuanDeLezo » 24 Nov 2016, 23:33

(AUDIO)


Saga: Sepulturero Jones y Ataúd Johnson - 10
Título: Plan B
Autor: Himes, Chester B.
UUID: ef321440-4304-4515-bbbb-0a7386f6240c
Año de publicación: 2013
Primera edición: 1993
Título original: Plan B
Colección: Básica de bolsillo Akal, 279
Tamaño: 29651Kb.
Recomendado por: JuanDeLezo
Un crítico francés, que afirmaba que Himes pasaría a la historia como el escritor negro más importante del siglo, consideraba la novela inconclusa Plan B un legado delirante que exploraba el odio implacable existente entre negros y blancos. Efectivamente, la lógica y la perspicacia de Himes son en ella aterradoras, y el resultado es una historia furiosa y violenta, una auténtica parábola incandescente de la locura racial, además de una retrospectiva de la historia americana. Plan B es un libro duro que deja al lector con un regusto persistente en la boca, una muestra excelente de la peculiar mezcla de surrealismo y humor a la que recurría Himes para sobrellevar los tormentos que debió de sentir por una vida entera enfrentado a la injusticia de las políticas raciales norteamericanas.



Debe registrarse para ver este enlace. Gracias por su visita.
Avatar de Usuario
JuanDeLezo
Editor
Editor
 
Mensajes: 3022
Registrado: 12 Oct 2012, 21:29
Agradecimientos dados: 4 veces
Agradecimientos recibidos: 2380 veces
Sexo: Hombre

Re: Himes, Chester B. - Sepulturero Jones y Ataúd Johnson 10 - Plan B

Notapor JuanDeLezo » 24 Nov 2016, 23:34

—¿Qué’s eso? —preguntó él con los prestos y defensivos recelos de alguien que no sabe leer.
Su analfabetismo era algo conocido por ella, y una compulsión femenina de pincharle, motivada por que le hubieran enviado algo que él no podía entender, la llevaron a decir:
—¡Una nota! Eso’s lo que é.
—¿Y qué dice? —inquirió él, preso del pánico.
La mujer leyó en silencio las palabras impresas: ¡¡Atención!! ¡¡¡No avise a la Policía!!! ¡¡¡Familiarícese con su arma y espere instrucciones!!! ¡¡¡Repito!!! ¡¡¡Familiarícese con su arma y espere instrucciones!!! ¡¡¡Atención!!! ¡¡¡No avise a la Policía!!! ¡¡¡La libertad está próxima!!!
Luego las leyó en voz alta. Alarmaron de tal manera a T-bone que la cara de este se cubrió de sudor; sus ojos se abrieron hasta volverse totalmente circulares. El hombre se lanzó frenéticamente a romper el papel de envoltorio aceitado del objeto en su mano. Pudo verse entonces el brillo azul y apagado de un fusil automático. Ella se quedó boquiabierta. Jamás había visto un fusil de aspecto tan peligroso como aquel. Pero él sí había visto y manejado fusiles así cuando había servido en el ejército durante la Guerra de Corea.
—S’un M14 —dijo—. S’un arma militá.
Estaba aterrorizado. Su piel se secó adquiriendo un tono gris oscuro.
—Yo ya terminé’l servicio —señaló a continuación y, tras percatarse de lo estúpido que había sonado aquello, agregó—: No lo quiero ni aun si é robao. ¿Pa qué iba a queré nadie mandarme a mí un arma robá?
Los ojos de la mujer centellearon en un rostro contraído de emoción.
—¡S’el levantamiento, negro! —gritó—. ¡Vamo a sé libres!
—¿Levantamiento? —Se encogió ante la palabra como si se tratara de un perro rabioso—. ¿Libres? —Brincó como si le hubiese mordido una serpiente de cascabel—. Yo ya soy libre. To lo qu’alguien quie é que mi culo acabe entre rejas porque soy libre. —Sujetaba el fusil como si fuese una bomba que pudiese explotarle en la mano.
Ella miraba el arma con temor reverencial y admiración.
—Esa cosa hará picaíllo de poli blanco. Le reventará’l culo a los blanquitos.
—¿Qué? —T-bone dejó el arma encima de la mesa y la alejó de él con un empujón—. ¿Dispará a un policía blanco? ¿Alguien espera que yo dispare a un poli blanco?
—¿Por qué no? ¿Es que no quies rebelarte?
—¿Rebelarme? ¿Tas loca, puta? ¿Rebelarme dónde.
—Aquí, negro. ¿Tan imbécil eres? Aquí’stamo y aquí nos rebelaremo.
—¡Yo no! Yo no voy a hacé que me vuelen la cabeza por í por ahí enseñando sa cosa. En Corea teníamos d’esas y los coreanos seguían matándono como moscas.
—Eres un cagao de mierda —dijo ella con desdén—. Déjame cogerlo.
La mujer cogió el fusil de la mesa y lo sujetó como si estuviera haciendo frente con él a una invasión policial.
—Nene —le dijo directamente al arma—. Tú y yo podemo lograrlo, nene.
—¿Qué narices te pasa? ¿Tas zumbá? —gritó él.
»Suelta eso. Voy a í a avisá a la pasma antes de qu’acabemos los do en el trullo.
—¿Vas a í a avisá a los blanquitos? —preguntó ella sorprendida—. ¿Vas a í corriendo a contarle a la pasma’ste secreto que t’hará libre?
—Cierra la boca, puta, lo hago tanto por ti como por mí.
Al principio ella no se lo tomó demasiado en serio.
—¿Por mí, negro? ¿Crees que quiero pasarme la vía vendiéndole’l coño a los blanquitos? —Pero con el arma en la mano, la pregunta era retórica. Ella siguió dando tiros a blanquitos imaginarios por la habitación, pensando que sería capaz de dar caza a uno o dos de ellos. Qué demonios, con tiempo y balas suficientes podría matarlos a todos.
Pero sus palabras produjeron un gesto de desaprobación en T-bone.
—¿Quies dejá de sé puta, puta? —inquirió él con asombro—. Jodé, puta, tenemo que viví.
—¿A esto llamas viví? —Ella se pegó el arma al pecho como si fuese su amante—. Esto é lo único que m’ha hecho sentí viva desde que te conozco.
Aquello pareció indignarlo.
—Has estao’scuchando sa mierda del Poder Negro, a los Panteras Negras y’sa mierda —la acusó—. ¿No he’cho yo siempre lo mejó?
—Sí, poné mi negro coño a la venta pa la basura blanca pobre.
—No voy a discutí contigo —repuso él con exasperación—. Voy a í a buscá a la poli antes de qu’acabemo los do muertos.
De manera lenta y deliberada, la mujer le apuntó con el arma.
—Como llames a los blanquitos, te liquido —amenazó.
Él se estaba dirigiendo a la puerta, pero el sonido de la voz de ella lo detuvo. Se dio la vuelta y la miró. Fue más la visión de su señora que el significado de las palabras pronunciadas por esta lo que lo hizo vacilar. No era un hombre que le plantase cara a nadie, y ella parecía capaz de volarle la tapa de los sesos. Pero sabía que era una mujer de buen corazón y que no le haría daño a no ser que la contrariase, de modo que decidió engañarla hasta poder quitarle el arma, y luego le daría una buena paliza. Con esto en mente empezó a rodear la mesa en su dirección, arrastrando los pies, mostrando una sonrisa falsa que dejaba al descubierto sus blancos dientes, y con los ojos entrecerrados como un amante comprensivo.
—Nena, sólo bromeaba...
—Quizá tú sí pero yo no —le advirtió ella.
—No iba a llamá a la poli, sólo iba a vé si la puerta’stá cerrá.
—Hazlo y será l’último que veas.
«Ta hablando demasiao», pensó él, acercándose más.
—Nena, deja que t’enseñe cómo s’usa eso.
—¿Y qu’hay qu’hacé? —lo retó ella, bajando la vista al guardamonte.
Él agarró de pronto el arma. Ella apretó el gatillo. No pasó nada. Ambos se quedaron helados de la sorpresa. No se le había ocurrido a ninguno de los dos que el arma no se hallase cargada.
T-bone fue el primero en reaccionar. Estalló en carcajadas.
—¡Ja, ja, ja!
—Si esta cosa hubiese’stao cargá, no habría sío tan gracioso —señaló ella agriamente.
El rostro de él se contrajo en una reacción de cólera aplazada. Fue como si un hueco dejado en sus emociones por la disipación de su miedo lo hubiese llenado la ira. Sacó una navaja semiautomática en un raudo movimiento.
—Te voy a’nseñá, puta —profirió como un enajenado—. Has tratao de matarme.
La mirada de ella fue de la navaja al rostro de él, y luego dijo estoicamente:
—Debería habé sabío qu’eres un esclavo de los blanquitos; nunca serás libre.
—Libre de ti —vociferó él, y empezó a asestarle navajazos a su mujer.
Esta trató de protegerse con el fusil pero él no tardó en hacérselo soltar a base de cortes. Ella retrocedió alrededor de la mesa tratando de evitar las acometidas de la navaja. Pero, al poco, esta empezó a alcanzar su carne, y el suelo se cubrió de sangre; la mujer se desplomó y murió, como sabía que haría en cuanto vio la expresión enfurecida en el rostro de él.
Imagen


La gratitud en silencio no sirve a nadie. A ver si participamos más.
Avatar de Usuario
JuanDeLezo
Editor
Editor
 
Mensajes: 3022
Registrado: 12 Oct 2012, 21:29
Agradecimientos dados: 4 veces
Agradecimientos recibidos: 2380 veces
Sexo: Hombre


Volver a Negra y Criminal

 Temas Recientes
 Ebooks Recientes
Título del temaPublicado porComentariosVistas
Nota Kadaré, Ismaíl - El general del ejército muerto JuanDeLezo 5 44
Nota Scarrow, Simon - Gladiador 02 - Lucha en las calles JuanDeLezo 0 16
Nota Scarrow, Simon - Gladiador 01 - La Lucha por la libertad JuanDeLezo 0 23
Nota Perdue, Lewis - El ojo de fuego JuanDeLezo 0 26
Nota Ellroy, James - Segundo Cuarteto de Los Ángeles 1 - Perfidia JuanDeLezo 0 28
Nota Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 04 - Los guardianes de la luz JuanDeLezo 3 71
Nota Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 03 - El usurpador del Imperio JuanDeLezo 0 38
Nota Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 02 - Los lobos de la frontera JuanDeLezo 0 40
Nota Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 01 - El águila de la novena legión JuanDeLezo 1 48
Nota Beckett, Simon - David Hunter 05 - La inquietud de los muertos JuanDeLezo 0 55
Nota Beckett, Simon - David Hunter 04 - La voz de los muertos JuanDeLezo 0 44
Nota Beckett, Simon - David Hunter 03 - El susurro de los muertos JuanDeLezo 0 51
Nota Beckett, Simon - David Hunter 02 - Entre las cenizas JuanDeLezo 0 46
Nota Beckett, Simon - David Hunter 01 - La química de la muerte JuanDeLezo 0 47
Nota Espanyol Vall, Ramón - Conflictos 11 - Breve historia del Holocausto JuanDeLezo 0 67
Nota Clemente, Josep Carles - Conflictos 09 - Breve historia de las Guerras Carlistas JuanDeLezo 0 53
Nota Canales Torres, Carlos & del Rey Vicente, Miguel - Conflictos 08 - Breve historia de la guerra de Ifni-Sáhara JuanDeLezo 0 52
Nota Hernandez Cardona & Rubio Campillo - Conflictos 07 - Breve historia de la guerra antigua y medieval JuanDeLezo 0 55
Nota Spooner, Meagan - Sherwood JuanDeLezo 0 73
Nota Martí, Carme - La paloma de Ravensbrück JuanDeLezo 0 84
AsuntoPublicado porTítulo del tema
Nota Kadaré, Ismaíl - El general del ejército muerto ELHENNA Kadaré, Ismaíl - El general del ejército muerto
Nota Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 04 - Los guardianes de la luz Humungus Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 04 - Los guardianes de la luz
Nota Alten, Steve - Meg 3 - Aguas primitivas (JG) LordAslan7 Alten, Steve - Meg 3 - Aguas primitivas (JG)
Nota Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 01 - El águila de la novena legión Humungus Sutcliff, Rosemary - Familia Aquila 01 - El águila de la novena legión
Nota Blázquez, Víctor - El Cuarto Jinete 4 - Ecolalia Humungus Blázquez, Víctor - El Cuarto Jinete 4 - Ecolalia
Nota Grafton, Sue - El alfabeto del crimen 25 - Y de Yesterday tres Grafton, Sue - El alfabeto del crimen 25 - Y de Yesterday
Nota Blyton, Enid - Los Cinco 01 - Los Cinco y el tesoro de la isla RyoSaeba1277 Blyton, Enid - Los Cinco 01 - Los Cinco y el tesoro de la isla
Nota Winslow, Don - El Cártel 3 - La frontera JuanDeLezo Winslow, Don - El Cártel 3 - La frontera
Nota Gómez-Jurado, Juan - Antonia Scott & Jon Gutiérrez 2 - Loba negra ELHENNA Gómez-Jurado, Juan - Antonia Scott & Jon Gutiérrez 2 - Loba negra
Nota García de Cortázar, Fernando - Viaje al corazón de España ELHENNA García de Cortázar, Fernando - Viaje al corazón de España
Nota Richards, Keith & Fox, James - Vida ELHENNA Richards, Keith & Fox, James - Vida
Nota Victoria, Pablo - El día que España derrotó a Inglaterra JuanDeLezo Victoria, Pablo - El día que España derrotó a Inglaterra
Nota Victoria, Pablo - España contraataca Humungus Victoria, Pablo - España contraataca
Nota Vidal, César - El Médico del Sultán ELHENNA Vidal, César - El Médico del Sultán
Nota Diemberger, Kurt - K2. El nudo infinito JuanDeLezo Diemberger, Kurt - K2. El nudo infinito
Nota Irving, Washington - Cuentos de la Alhambra ELHENNA Irving, Washington - Cuentos de la Alhambra
Nota Dostoyevski, Fiodor - Los demonios ELHENNA Dostoyevski, Fiodor - Los demonios
Nota Adichie, Chimamanda Ngozi - Medio sol amarillo JuanDeLezo Adichie, Chimamanda Ngozi - Medio sol amarillo
Nota Forsyth, Frederick - Génesis de una leyenda africana JuanDeLezo Forsyth, Frederick - Génesis de una leyenda africana
Nota Castillo, Javier - El día que se perdió la cordura tres Castillo, Javier - El día que se perdió la cordura
Título del temaPublicado porComentariosVistas
Nota Premios Nebula Silicon 2 19994
Nota Premio Locus. Fantasia Silicon 4 20236
Nota Premios Hugo Silicon 8 23030
 Audios Recientes
Título del temaPublicado porComentariosVistas
Nota Nueva sección AUDIOLIBROS Heathcliff 0 19180

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados

cron